sábado, 2 de noviembre de 2013
viernes, 1 de noviembre de 2013
La calavera de Laura Jesus y Puka
Caminando por la plaza
Jesus volteo de repente
cuando ve que se acercaba muy sigilosa la muerte.
Le dijo pa´ donde vas flaca?
y por que tan calladita?
ella respondió sonriendo:
ando buscando a Laurita.
Dijeron que por aquí andaba
caminando con la Puka
seguro que ya se perdieron
para echarte a ti la culpa.
Por que al fin de cuentas vengo
y a alguien me he de llevar
ya sea a Laurita o a la Puka
y si no a Los del “Pan”.
Quitate pa´un lado Chuche
no me quites mas el tiempo
que a Laurita y La Puka
les ha llegado el momento.
A Laurita por sonriente
a la Puka por traviesa
una por ser obediente
y la otra por su gran pereza.
Jesus trato de advertirle
a la muerte su inconsciencia
porque la Puka y Laurita
ya sabían de su existencia.
También le dijo a la muerte
que si a caso las encontraba
abriera muy bien sus ojos
para que no se equivocara.
Porque puede ser posible
que en vez de Puka y Laurita
lo que pudiera encontrarse
son dos vivas muchachitas.
Ya han sido muchas la veces
que por andar de distraídas
se han topado contigo
y te han visto muy cerquitas.
Pero no se que pasa flaca
por que te has arrepentido
teniendolas a la mano
les has cambiado el destino.
Dime muerte traicionera
tu que a nadie le perdonas
porque a la Puka y Laurita
no se las lleva la porra.
Y la muerte le responde:
A que Jesus tan habliche
te voy a llevar por delante
por andar tu de metiche.
Yo me las pensaba llevar
en cuanto saliera el lucero
pero no habiendo mas
te cargo a ti al agujero.
Ya te la había perdonado
cuando te paso el accidente
cuando chocaste en el coche
y cuando te sacaron el diente.
También me hice la mensa
cuando volabas aviones
cuando comiste tepache
y los veinte camarones.
Pero hoy te llego tu hora
a ti, la Puka y Laurita
aunque estén rete gorditos
por comer tanta fritura.
No importa pa´donde vallan
Michoacán o California
la muerte les ha de llegar
aunque padezcan de insomnia.
Ya me hiciste hablar mucho
y lo ultimo que te digo
Laura, la Puka y Jesus
se van calladitos conmigo.
Así la muerte llevo
en su carruaje negro
Laura, la Puka y Jesus
y hasta se veían contentos.
Los tres se van de este mundo
dejando atrás su problemas
ya que en este mundo ingrato
nunca faltaran las penas.
Autor
Jesus Dueñas Munguia
1 Nov 2013
miércoles, 23 de octubre de 2013
Discurso contra Dios de Roberto Benigni
El reconocido actor y director italiano Roberto Benigni realiza una reflexión sobre cuestiones básicas sobre la creencia en el dios judeo-cristiano de occidente.
“Quiero hacer un breve paréntesis en relación a la economía divina.Nuestro Señor, creo, podía habernos ayudado desde el principio. Yo creo en él, porque nunca se sabe. Total si existe, existe, y si no existe, no jode. Pero si existe, digo: somos cinco mil millones de personas ¡Con todos los planetas que hay tenía que meternos a todos en éste! Es como si un padre tuviera veinte hijos y un edificio de cincuenta pisos y decidiera encerrarlos a todos en el garage. ¿De qué estamos hablando? Nos tendría que haber ubicado un poco mejor. Pero no, Nuestro Señor es un capitalista, y todos estos planetas son unabuso. Pura especulación planetaria. De hecho, cuando Galileo los descubrió, el Papa lo hizo arrestar enseguida. Lo hizo pasar por idiota y le dijo: ¿Cómo es ése asunto de que la Tierra gira?”. Galileo dijo: “Es la Tierra la que gira alrededor del Sol, y no como dicen ustedes”. Entonces el Papa dijo: “¿Pero éste es idiota? ¿Vieron alguna vez una casa girar alrededor de la estufa?”.
Naturalmente, además de crear a los hombres, Dios ha construido a los animales, los vegetales y los minerales: un quilombo tan grande que ya no se entiende nada. Pero cuando los hombres se enojan, viene el diluvio universal. Después, Noé tiene tres hijos: Sem, Cam y Jafet. Los tres son hombres y dan lugar a las distintas razas. Al rato, Dios lo llama a Moisés y le dice cuáles son las cosas que se pueden hacer y cuáles las no. Las cosas que se deben hacer son los diez mandamientos; las que no se deben hacer son los siete pecados capitales. Ahora bien, yo estudie bien esos siete pecados capitales y son las cosas más abominables del mundo. Y Dios las hace todas. La soberbia, por ejemplo: si hay alguien soberbio, ése es Él, el ser perfectísimo, poderosísimo, presentísimo. “Comparado conmigo”, dice, “Nembo Kid es un imbécil y a Buda lo saco de taquito”.
Hace falta un poco más de humildad. El mismo nombre Dios. Hubiese elegido un nombre más humilde. Hubiese dicho: “Soy Guido, no habrá otro Guido más que yo”. O si no: “Ayúdense entre ustedes, que Guido los ayuda a todos”. O “Llueve porque Guido quiere”. Si fuese más humilde sería más simpático. La ira: no hay nadie que se enoje más que él. ¿Adán y Eva arrancaron una manzana? Madre mía, se enojó como un loco. “¡Fuera! ¡Tu trabajarás con el sudor de tu frente! ¡Tú parirás con dolor! ¡Fuera!”. Una manzana yo me la pago, no hay porque enojarse de esa manera. Está bien, incluso admito que uno se puede enojar por una manzana, pero después se le pasa. ¡Ah! No, a Él no se le pasó. Van dos millones de años y nos seguimos bautizando por culpa de esa manzana. La lujuria: no quiero entrar en asuntos privados, pero somos todos hijos suyos, ¿o no? Somos cinco mil millones de personas, ¿o no? La avaricia: no hay nadie más avaro que Él. Al pueblo elegido -los judíos- les prometió un pedazo de tierra hace dos millones de años. “Si, aquella tierra se las prometí, pero nunca dije que se las iba a dar”. ¿O sí?
Los diez mandamientos. Ésa si era una buena idea. Sólo que los hizo a favor del rico. Convengamos que es más fácil ir al infierno para los pobres que para los ricos. Por ejemplo, a Agnelli, el dueño de la Fiat, con todo el dinero que le han dejado, le dicen: “Honra al padre y a la madre” ¿Y que va a decir? “Gracias madre, gracias padre. Cuando mueran agarro todo yo”. O no desear las cosas de los demás. También es algo muy fácil para Agnelli, porque si todo es suyo ¿qué va a desear? En suma: Nuestro Señor debería ocuparse un poco más de los problemas del proletariado. Porque nuestro creador consiguió que nos insertáramos en el mundo moderno de manera homogénea. Él podría conseguir enseguida que estuviéramos mejor.
Tomemos los inventos, por ejemplo. ¿Por qué no nos hizo descubrir enseguida la calefacción, evitando que mil millones de personas murieran de frío en el pasado? ¿No podía? Creó a Adán, tomó una costilla suya e hizo a Eva. O sea, que bien podía agarrar, no sé, una oreja de Eva y hacer una estufa. Así quedaban los hombres con una costilla menos y las mujeres sin una oreja, y aunque hubiese hecho falta gritar un poco, habríamos estado un poco mejor, ¿no? Durante siglos se comió carne cruda y hubo miles de virus. ¿No podía ayudarnos a descubrir antes la penicilina y los antibióticos? No, prefirió esconderlos en los hongos. Y eso es tener una mentalidad de revista de crucigramas. ¿A quién se le ocurre ir a buscar los antibióticos en los hongos? Hay gente que los buscó durante toda su vida y no los pudo encontrar. Es como si yo les escondiera el jabón a mis hijos: van a lavarse, no lo encuentran, entonces se agarran tifus y cólera, y se mueren. Al final, para divertirme, les digo: “¿Saben a dónde había metido el jabón? Debajo de la toalla, ja, ja, ja”. Pero ellos ya están muertos. Entonces, ¿qué nos quiere decir con eso? Nos quiere decir: “Soy Dios y me cago en ustedes”.”
sábado, 24 de agosto de 2013
lunes, 22 de julio de 2013
Dieta mental
El cerebro funciona con energía bioquímica y si sabemos cómo funciona, podremos sacarle más partido. Pero al igual que cualquier otro músculo de nuestro cuerpo, necesitamos entrenarlo y esto solo se logra con una “dieta mental”, compuesta por distintas actividades, que no siempre incluimos en nuestro día a día. David Rock, fundador del Neuroleadership Institute, junto con Daniel J. Siegel, describen lo qué tenemos que hacer para lograrlo. Lo han denominado “la bandeja de la mente saludable” y consta de siete actividades que hemos de realizar con frecuencia. Marta Romo la ha rebautizado como la agenda arco iris, que ha de convivir con nuestra agenda diaria para ser más creativos y desarrollar nuestro talento.
Veamos qué tendría que incluir nuestra dieta:
- Dormir, lo que refresca la mente, el cuerpo y consolida la memoria, asienta piezas de información que hemos ido aprendiendo durante el día. No es de extrañar que cuando nos levantamos nos vengan respuestas a problemas que antes de acostarnos no teníamos solución. Simplemente, el sueño ha hecho su trabajo. ¿Y cuánto hemos de dormir? Aunque habitualmente se piense que lo normal son ocho horas diarias, Rock y Siegel aseguran que depende de cada persona. Así pues, cada uno ha de saber cuánto tiempo es el adecuado para que su cuerpo y mente estén a pleno rendimiento. Por cierto, Albert Einstein dormía normalmente 10 horas diarias excepto en el caso de que estuviera trabajando en ideas que consideraba importantes, en ese caso dormía 11.
- Jugar, para experimentar con la vida: hace unos días hablamos de la importancia deljuego, importancia que reafirma la neurociencia. Gracias al juego, somos más flexibles en nuestras emociones y podemos ser más creativos. Esta es la explicación científica de por qué somos más permeables al aprendizaje cuando disfrutamos con lo que hacemos. Nuestras frecuencia de ondas contribuyen a ello.
- No hacer: es posible que sea una de las más nos cuesta. No significa placer, sino tiempo para no focalizarse en nada en concreto, como cuando estamos en un avión y nuestra mente fluye sin objetivo específico u oímos música sin reparar ni en la letra. Son momentos que nos ayudan a que luego seamos más eficaces en alcanzar un objetivo. Por ello, a veces, antes de ponernos con una tarea compleja, es recomendable “perder” el tiempo haciendo otras cosas sin importancia. Es un preámbulo necesario para encontrar una solución.
- Desarrollar la introspección o vivir en el momento presente: a los que accedemos a través de actividades como son dar un paseo en plena naturaleza, escuchar una música tranquila o realizar algún tipo de meditación o relajación sin juicio. Ayuda a rebajar el estrés y reduce la presión arterial y la tensión muscular. De algún modo, es un actividad antesala para ser mucho más eficaces en nuestro trabajo.
- Conectar con los otros: es el tiempo dedicado a construir relaciones saludables, en las que disfrutemos de la compañía, de una buena conversación o de mantener un satisfactorio contacto físico. En alguna ocasión hemos hablado de la necesidad de la amistad como elemento que nos aumenta la esperanza de vida. Gracias a la conexión con otras personas somos capaces, además, de mejorar nuestro sistema endocrino, cardiovascular e inmunitario.
- Hacer ejercicio físico: Todos sabemos que necesitamos hacer deporte para sentirnos sanos, pero lo que ha demostrado la neurociencia es que el ejercicio físico nos ayuda también a que nuestro cerebro sea más plástico para el aprendizaje y la creatividad. Potencia además las actividades neuronales que le protegen del envejecimiento o de cualquier otro daño que podamos hacerle. La variedad en el ejercicio es amplia: desde el deporte hasta caminar, bailar, senderismo…
- Focalizarse en objetivos: es el tiempo que dedicamos a realizar tareas para ser eficientes. La tecnología nos ha ayudado a que encontremos cualquier momento a lo largo de un día para resolver problemas, emails, llamadas… sin embargo, para focalizarnos en las tareas de un modo más eficiente es recomendable que nos centremos en alguna, que no caigamos en la multitarea, que nos roba tiempo y energía.
Pues bien, de acuerdo con la neurociencia si queremos ser más eficaces y creativos debemos incluir una serie de actividades que musculen nuestro cerebro, como las del descanso, la reflexión o el contacto con amigos. En la medida que olvidemos a alguna de las anteriores, nuestro querido cerebro se sentirá cojo de alguno de los ingredientes que le permiten estar a pleno rendimiento.
domingo, 21 de julio de 2013
Cuida tus pensamientos
Cuida tus pensamientos porque se volverán palabras.
Cuida tus palabras porque se volverán actos.
Cuida tus actos porque se volverán costumbres.
Cuida tus costumbres porque forjarán tu carácter.
Cuida tu carácter porque formará tu destino.
Y tu destino será tu vida.
Cuida tus palabras porque se volverán actos.
Cuida tus actos porque se volverán costumbres.
Cuida tus costumbres porque forjarán tu carácter.
Cuida tu carácter porque formará tu destino.
Y tu destino será tu vida.
martes, 9 de julio de 2013
Mi chole
Algunas veces suelo recostar
mi cabeza en el hombro de la luna
y le hablo de esa amante inoportuna
que se llama soledad.
mi cabeza en el hombro de la luna
y le hablo de esa amante inoportuna
que se llama soledad.
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